Pasean cada tanto por mi Planeta Infierno:

martes, 13 de mayo de 2014

Sacoa

Antes, en el pasado, eramos capaces de soportarlo todo sin sentir erosión alguna. Ahora el más mínimo estímulo puede causarnos una explosión que a veces es digna de una bomba nuclear.
Sí, soportábamos todo, pero lo de la erosión no era cierto, cierto era que no nos dábamos cuenta de lo que pasaba en nosotros, era como estar ciegos, y en el fondo siempre es así cuando de relaciones se trata; alguna magia extraña nos mantiene ciegos caminando por la vida, contra viento y marea, contra todo pronóstico. Hasta que ya no, al final resultó que soportar no nos hacía mas fuertes, aguantar no nos reconfortaba, no ganábamos estrellitas por cada misión cumplida, ni recibíamos reconocimiento "al que tiene mas aguante"
¿Cuantas cosas admitimos? ¿De cuantas cosas nos hicimos cargo por un abrazo? ¿Cuantas mochilas ajenas nos cargamos con tal de no cargar la propia? Soportamos de todo, aguantamos de todo, y el tiempo nos partió la espalda en dos. Hoy una pluma nos toca el nervio sin tener que esforzarse, y sin darnos cuenta llega esa explosión, nos hace saltar, como quien dice, como leche hervida. Todo por habernos cargado peso ajeno en el pasado, por haber soportado creyendo que el tiempo nos iba a cambiar las estrellitas ganadas por el premio que queríamos.
Esto no es un Sacoa,  no hay tickets después de haber peleado en cada máquina, no hay un centro de canje. No tenemos nada a favor para cambiar por un abrazo. Al final apostamos todo sin ver que a lo a lo único que teníamos que apostar era a nosotros mismos, por que era la única forma de ganar.
¿Será que aun estamos a tiempo todos de avanzar, de darnos cuenta? ¿Será que al darnos cuenta lo llegamos a cambiar? ¿Será que de aquí en mas nos haremos cargo del peso propio y no del ajeno, y aprenderemos a soportar la levedad que nos entregaba el otro? ¿O nos retiraremos con una mano atrás y otra adelante, pero la frente en alta, sabiendo que hicimos lo correcto por nosotros mismos? No es cuestión de decir que dimos todo.. ¿ Por que deberíamos dar todo? ¿Cual es nuestro beneficio? No es cuestión de darlo todo, es cuestión de dar lo suficiente, de hacer lo necesario, lo pertinente.
Quizas mañana cambie de opinión y quiera darlo todo, entonces esta es mi memoria del momento, mi recuerdo para no volver a cometer los viejos errores o para al menos recordar que hubo momentos de lucidez.
De nuevo, de cero, sin memoria, sin recuerdos, pero con un historial previo, que nos permita saber que pozos son los que nuestro auto puede aguantar, y cuantos más antes que sea necesario cambiarlo

1 comentario:

Clasica y moderna dijo...

Lo mejor de los errores es que siempre aprendes de ellos.. Lo malo es que quedas sensible, y quizá por no querer salir herido, nuevamente, al primer indicio de una situación parecida rechazas y esas cosas..
Genial, muchas partes las anotaría para no olvidarlas, no olvidar, no olvidar..