Pasean cada tanto por mi Planeta Infierno:

martes, 6 de marzo de 2012

My hero, the one that's on.

Y si yo pensaba que las cosas estaban revueltas me faltó decir que siempre pueden ser más raras...
Sebastián se peleo con su novia nueva, de la cual hablé dos entradas más atrás. Apenas le duró un mes, la dejó por loca. Esta vez se pasó con el target, yo estaba muy cuerda para que me elija a mi, y ella estaba muy loca para durar. Sus dos ultimas novias estaban más locas que yo, a una la internaron, dejó de comer, la otra se quiso prender fuego a si misma. Este es el consuelo de los tontos, mi consuelo, saberme un poco mas normal, saber que en mi antigua locura nunca fui así, saber que mi locura pasada era menor.
Ya estoy mejor de lo del Momio, ya puedo resumir lo que paso sin sentirme tan mal, puedo contarles que un día mientras yo estaba en Gesell le dijo a mi amiga que me extrañaba, y dos días después volvió con su ex, la misma que días antes me dijo que no quería volver a tener cerca, que quería que no se acerque más a él. Debí haberme dado cuenta que no era verdad, que seguía esperándola. Supongo que necesitaba que me pase esto, necesitaba subir mil escalones para llegar al final de la escalera, caerme, lastimarme lo más posible, y no querer volver a subir. No quiero caerme de nuevo, ya no lloro cuando recuerdo lo que pasó, creo que en el fondo me alegra saber que esta vez es definitiva, al menos esa es la postura que elijo tomar.
Si todo esto no es lo suficientemente raro, resta decir que hoy le pedí a Dario que venga, parece enroscado que si estaba mal por el Momio llamara a mi ex, pero sentía que necesitaba un abrazo de él para estar mejor, todavía hay cosas en las que no cualquiera me puede ayudar, todavía existen dolores que no muchos pueden curarme, ni siquiera mis amigas, pero que desaparecen con un simple abrazo de su parte, dolores que se olvidan simplemente con reirme un rato con él, y con escucharnos. No me alcanzaría el blog entero para explicar lo agradecida que estoy de poder contar con él, de poder tomarnos unos mates juntos cuando estoy mal y necesito que me abrace, aún cuando a fin de mes se cumplan dos años desde que "nos peleamos". No hay palabras que describan lo rara que es la sensación de contarle a él este tipo de cosas, pero tampoco hay palabras para definir lo feliz que me pone saber que siempre que estoy mal puedo contar con él.

2 comentarios:

Sole D. dijo...

boludaaaaa, basta qe me digas me leiste? para que yo venga para acá, ahi te contesto ciru-ciruja

Michelle Fernandez dijo...

me encanta tu blog, muy original ! me gustaria que pases por el mio y me sigas creo que te gustará y asi no perderiamos el contacto ! mucha suerte michelle-fernandez.blogspot.com ♥