Pasean cada tanto por mi Planeta Infierno:

jueves, 24 de noviembre de 2011

Reincidir

Entre las cosas que jamás supe entender del todo, se encuentra el hecho de volver con Sebastián una y otra vez, aunque nunca nos pongamos de novios nuevamente, o aunque siempre lo nuestro tenga la premisa de fallar ante la aparición de una nueva novia de turno.
Sebastián fue mi primer novio, y si bien todos están en lo cierto cuando dicen que en realidad fue "un noviecito", puedo afirmar que también fue mas que eso, que con el tiempo se convirtió en algo más. Sebastián es el hombro mas cómodo para llorar, o al menos en eso se convirtió para mí, fue el primer hombro en que me apoyé después de Darío, y fue ahí cuando se repitió nuestra historia de siempre, teniendo en claro los dos que yo no estaba lista para estar con nadie (me había peleado con Darío hacía 1 semana) y que él no iba a dejara a la persona que tenía al lado. Esto último demuestra que él es quizás uno de los peores novios existentes, es perfecto mientras hagas todo bien, pero corre a cualquier par de brazos (sin dejar de sostener tu mano) cuando las cosas dejan de ser color de rosa, o simplemente cuando él cree que estas actuando mal. Sebastián es insistente ante las negativas, es alegre, espontáneo, y cariñoso por demás. Sebastián nunca fue dejado, nunca se involucró con alguien en la misma medida que se involucraban con él,  incluso es probable que jamas le hayan sido infiel. Él nunca cierra del todo una puerta, y si del otro lado pasa lo mismo, ocurre lo que nos ocurre a nosotros. Reincidimos. Nos prestamos al juego de sentirnos otra vez como cuando yo recién comenzaba a "abandonar" la adolescencia.
Y hoy estamos otra vez en un tire y afloje, aunque "tire y empuje" se adapta más a la situación. Él empuja mi puerta, preparado para una nueva partida del juego que compartimos, y yo hago como que empujo hasta saber realmente que quiero hacer. Mientras tanto, lo dejo actuar, lo dejo seguir golpeando la puerta, porque es probable que pronto me quiera divertir, y soy consciente de que eso siempre es posible con él.