Pasean cada tanto por mi Planeta Infierno:

sábado, 1 de octubre de 2011

Hablando de histeria..

Miro su muro, no comento, no pongo 'Me gusta'. Paso desapercibida. Soy invisible, es lo habitual. Creo que no me gusta que así sea, pero nunca supe comportarme de otro modo, y me queda cómodo actuar por costumbre en lugar de obligarme a finalmente cambiar. Leo cosas que ya había visto. Cierro todo. Hablamos, sonrío como idiota, como si en verdad me gustara, y pongo cara de decepción al recordar que no es así. Veo sus fotos, vuelvo a su muro, y una vena celosa amenaza con notarse; pero él vuelve a hablarme, sacando alguna promesa absurda de la galera, una promesa que no cambia nada, pero que arroja la inevitable necesidad de vernos para que se cumpla. Digo que le tomo la palabra y ya no se si quiero verlo. Solo con sentirlo un poco mio retrocedo mucho y me alejo de él, pero vuelvo sobre mis pasos buscándolo cuando veo amenazado "mi lugar"Hoy esa histeria esta presente, me la crucé en el living de casa haciendo un berrinche por alguien que conozco y que él sumó a su red social.
Ésta histeria lleva viviendo en mí nada más ni nada menos que un año, igual que otras tantas cosas que se instalaron en mi vida en esa época; casi podría decir que hace un año empece a vivir, o empecé con una vida nueva, en fin, llevo un año con esta histeria en los hombros, con este ir y venir, decir que no, buscar un sí. Durante un año casi puedo decir que hice lo que quise en cuanto a él. Me alejé cuando me sentí asfixiada, y volví cuando me noté sola. Quizás en el fondo me gusta más de lo que creo, pero no se como manejarme con eso, me dijeron que es una forma común de proceder para aquellas personas que tienen cierto miedo de volver a encarar una relación. O tal vez sea simplemente eso, histeria, una histeria infundada, caprichosa, desleal. Una histeria territorial, de esas que te hacen decir que aunque no quieras que sea tuyo, tampoco puede ser de nadie.