Pasean cada tanto por mi Planeta Infierno:

viernes, 23 de septiembre de 2011

Acariciando el filo de la noche ♫♪

Hubo un invierno en q se decidió que la puerta de calle tenia q estar cerrada siempre con llave, solo por ser invierno, solo porque sí, como si eso mantuviese el frío del otro lado del cristal, o como si el invierno trajera consigo mayor inseguridad. No lo sabré.
Lo cierto es que al caer la noche, ni las cerraduras son capaces de calmar el temor, hay cosas que generalmente me duelen mas de noche que a la luz del sol. Quizás sea porque de día existe el movimiento, hay vida. De noche soy solo yo, yo y esa revolución en mi interior. La absurda decisión de cerrar bien la puerta no servia contra lo mas importante. De noche mis pensamientos vuelven a mi, entrando por donde sea, atravesando todo, incluso mis huesos y mi alma.
 Quizás por eso la gente duerme de noche, por miedo a enfrentar su interior , o tal vez resulte ser que los que duermen tranquilos cada noche son los que no tienen nada de que preocuparse. Me inclino por la primera. Dormir para escapar, para esconderse de las garras de la noche, dormir para no verse frente a frente con uno mismo, con la necesidad de hacerse preguntas. Y mas aún, para no tener que escuchar nuestras propias respuestas.
Yo no duermo de noche, es es el momento en que me enfrento conmigo, con mi interior, con lo que soy, lo que me duele y con aquello que me quiere matar; pero cada conclusión que obtengo es una batalla ganada, y por mas que la noche sea cruel y venga queriendo disparar, siempre me encuentra lista para un round mas, porque todavia tengo conclusiones que sacar...