Pasean cada tanto por mi Planeta Infierno:

sábado, 15 de octubre de 2011

No te asustes tanto mujer, esto pasa siempre... ♫♪

Me acuerdo el día que me invitaste a cenar. La oscuridad del lugar ayudaba a ocultar mi cara de "sáquenme a este pesado de una vez". No era la primera vez que te veía, y me declaro culpable de haber generado en vos eso que hizo que quieras invitarme a cenar.
Querías mandarme mensajes, pero no tenías mi celular, porque estaba roto y me sirvió de buena excusa para no pasártelo, a pesar de que todavía podía recibir llamadas; pero sí tenías mi facebook, me agregaste el mismo día que me conociste, esa misma mañana, entonces no podía escapar del todo de vos.
El primer momento en que te vi, cuando me hablaste, no podía evitar mirarte a los ojos, ese color tenía poder sobre mí, pero mientras iba pasando el tiempo, y después de cruzarte varias veces la misma noche, ya nada causaba efecto, ya no existía esa atracción. Ya tenía lo que quería de vos, y no estaba interesada en lo demás que podías ofrecerme, nadie podía ofrecerme lo que buscaba, eso que me había dejado en el camino unos meses atrás.
Seguí viéndote, cruzándote en el lugar de siempre, donde te conocí, pero esa noche que me invitaste a cenar, fue como un quiebre, y  todo lo que me asfixiaba me dio la fuerza suficiente para soltarme, para soltarte.  Yo estaba interesada en otra cosa, pegada a un pasado que en ese momento no estaba tan pisado, ni tan lejano, y me pareció justo dejarte ir, justo para vos, y provechoso para mí, que me sentía ahogada incluso sin ser absolutamente nada, solo por sentir que a alguien le interesaba un poco más.
Como no podía ser de otra forma, el tiempo me demostró que es necesario dar oportunidades a la gente, y te busqué para darte una, sin saber que el tiempo pasa para todos. La persona que en un pasado me invitaba a cenar y yo rechazaba, la persona que entre un poco de alcohol casi me proponía una vida, ahora no estaba dispuesta a ofrecerme más que noches fugaces y algo de diversión entre copas, y yo ya no quería nada fugaz, pero el tiempo se había llevado algo más que lo que yo guardaba de un pasado, el tiempo además me estaba cobrando un poco el hecho de haberte dejado ir solo por estar pegada a una vida anterior...

6 comentarios:

Nerea. dijo...

Wow, Luli.
Espero que no se repita. Es increíble como la vida da giros insospechados!

Besos.

Giuli dijo...

Es así, todo vuelve, no? me pasó algo similar con un amigo, con la diferencia de que sigo histerica igual que siempre

Euge dijo...

No hay que aferrarse al pasado, creeme (y supongo que ya lo sabrás), es horrible. Me gustó mucho la entrada, un beso :)

sofi dijo...

Creo que a muchas mujeres nos paso o nos va a pasar en algun momento de nuestras vidas rechazar a alguien que, cuando nos empieza a interesar, ya no esta mas ahi para nosotras. Pero quien sabe? Capaz se revierta esta situacion y puedas tener una chance con el. Un beso Luli!

La Rubia Tarada dijo...

Y ya sabes, queremos lo que no tenemos y lo que tenemos muchas veces lo descartamos...Es el karma querida! es el puto karma!! jajaja
Un besote amore!♥

Euge dijo...

Leí la entrada y es hermosa, con razón te la copiaron! jaja Pero sobre todo es sincera, es tal cual es la realidad. Después de todo uno tiene que aprender a sobrevivir dentro de todo lo que le pasa, a seguir adelante sin tener en cuenta las cicatrices que tenemos. Me gustó muchísimo, gracias por pasarmela. Un beso :)