Pasean cada tanto por mi Planeta Infierno:

martes, 17 de agosto de 2010

La hija del fletero, linda infinita, volvió a madrid, donde parece que es feliz. Ese día me mando al descenso, recuerdo como su mirada me volteó.
Pero dos que se quieren, se dicen cualquier cosa...Ay ! si pudieras recordar sin rencor.
(...)
Pero a los ciegos no les gustan los sordos, Y un corazón no se endurece por que sí...
"No calentás la misma cama por dos noches"
Me reclamaba y no lo quise oír. Hice de todo por impresionarlo Y dejé huérfano todo su penar...
No me gustó como nos despedimos, Daban sus labios rocío y no bebí. Sopa de almejas es todo lo que como
(siempre fui menos que mi reputación)

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