Pasean cada tanto por mi Planeta Infierno:

martes, 2 de septiembre de 2014

Fuego

Dicen que el fuego mata todo. Que las bacterias mueren al calor, que la madera no sobrevive un incendio. Dicen que el fuego mata todo, que tanto calor no es sólo insoportable para nosotros.
Creció escuchando eso, se formó bajo la premisa de que el fuego podía siempre salvarla. Pasó la adolescencia quemando cartas, sosteniendo fósforos encendidos hasta que la yema de sus dedos los soltaba por inercia, por no poder soportar tanto calor. Pasó años de su vida preguntándose cuánto más podía hacer por ella el fuego. Ya había quemado cartas, boletos, recuerdos, todo mientras la llama se reflejaba en sus ojos.
Usan fuego para calentar, usan fuego para bajar la graduación alcohólica de un trago. Usan el fuego de la chimenea en una película para darnos a entender que la noche romántica fue un éxito.
Usamos fuego para todo, cotidianamente, más o menos. Unos usan fuego para matar, otros para esterilizar y salvar vidas. Usamos fuego en el desayuno y en la cena. Usamos fuego para prender un cigarrillo, y usamos el cigarrillo para...
El fuego no tiene piedad, destruye todo a su paso, sin detenerse a mirar. Quizás por eso siempre me gustó, es peligroso, vibrante, demoledor, devastador. Me gusta porque me da miedo. Me gusta porque lo vi destruir todas las ramas con las que nació, y seguir adelante, alimentándose y creciendo, quemando la mano que le da de comer.
Me gusta el fuego porque es apasionado, porque el sexo si es frío no está bien. Me gusta el fuego porque me recuerda al Fénix, que renace de sus cenizas.
Me gusta el fuego porque lo uso para escapar.

domingo, 31 de agosto de 2014

Dificil

Odiaba que le vengan con eso de "Querer es poder" porque sabía que a veces no alcanza con el deseo, a veces hay condiciones mas allá de nosotros. Aún así usaba la frase más de una vez, cuando alguien le decía "No es que no quiera, no puedo porque...". La usaba a conveniencia, tratando de poner presión, pero era más que consciente de que a veces hay cosas que se nos escapan.
Esta vez está convencida de que él podría si quisiera. No le pide que viaje a Marte, ni que le regale un título de propiedad de un terreno en la luna. Sólo quiere que actúe en consecuencia de sus palabras, solo eso. ¿Todo eso?
Es sábado, o más bien son las 4 am del domingo,  está sola, con un vodka que al final parece ser su única compañía. Se equivocó otra vez. Leyó que los imperativos internos requieren de una rebelión mayor, y decidió ir contra ella misma, contra esa voz en off que le gritaba que intentase una vez más. ¿Y si esta vez no era uno de esos imperativos contra los cuales ha que revelarse? Se lo plantea y de nuevo piensa que no se puede dejar caer. Se equivocó otra vez, y se puso un escudo que no sabía usar, era mas pesado que cualquier escudo que haya usado antes, y tratando de maniobrarlo no sólo obtuvo protección, también disparó púas a su alrededor. Se dio cuenta tarde, sólo porque se lo hicieron saber. No quería lastimar, solamente quería evitar ser lastimada. Una voz que abandonó el barco hace tiempo le grita en canciones "No ha ventaja en saberse cubrir si nos golpeamos desde adentro". Es Toto Nievas, que entró en su vida hace cerca de 4 años mientras escuchaba la radio  la cortina del programa era de Adicta. Junto con Adicta entraron muchas mas voces a su vida, incluso se atreve a decir que entró ella misma. Cuenta como un nuevo nacimiento, lo calcula como una vida nueva. Todo lo que data de antes del 2010, es para ella parte de vidas pasadas.
No sabe lo que dice, se la ve tipeando sin cesar, sin pensar, sin borrar. Mira el celular cada minuto, esperando una respuesta que en el fondo siente que no va a llegar, pero no puede dejar de esperar. Quiere soltar el escudo, quemarlo  quemar todo lo que recuerda del último mes. Quiere tener un auto, subirse a él e ir en busca de ese que tanto la lastimó, al que ella lastimó recientemente de tanto miedo que tenia a cuestas.
Una voz en ingles acaba de decir que es necesario recuperar a quien queremos aunque eso implique dejar que gane. Quiere recuperarlo, pero no lo puede dejar ganar. No por orgullo, no por lo que vean los demás. No puede dejar que él gane porque ella está cansada de perder, porque cada vez que pierde se acuerda que apostó un pedazo de si misma. Es increíble cómo se puede apostar el corazón tantas veces, perderlo, y aun así seguir encontrándolo dentro de uno mismo.
Suena increíble, al parecer le comunican que lo lastimó, y en un segundo todos están de acuerdo, para todos el golpe fue bajo, duro, profundo. Preciso. No estaba en sus planes, pero lo lastimó y todos aquellos que hasta ayer estaban junto a ella le dicen que quizás esta vez se excedió. Todos aquellos que hasta ayer lo rechazaban  le decían que lo mejor era tenerlo fuera de su vida, hoy se compadecían de él y la culpaban un poco a ella.
Sé que soy difícil de llevar, lo sé porque cargo conmigo 24 horas, 7 días a la semana. Pero también se que es mas difícil hablar en tercera persona, y por sobre todo sé que no era mi intención herirlo. Al menos o así, no tan bajo, no tan profundo, no en la llaga. Lo quiero, y tal vez ahora, en igualdad de condiciones, en igualdad de errores, y de daños mutuos, pueda darle una oportunidad sin sentir culpas a futuro, o sin esperar que un amigo en común venga con carrera a patearme la nuca por equivocarme otra vez

lunes, 11 de agosto de 2014

Mierda

Si el aleatorio fuera menos idiota, si mi música fuera menos variada. Si el reproductor fuera más intuitivo y filtrara las canciones en base a mi reacción y a mi estado de ánimo. Si todo eso sucediera, podría estar escuchando canciones lo suficientemente tristes como para llorar todo de una vez.
En vez de eso, la reproducción aleatoria solo me facilita gratos recuerdos. Gente a kilómetros de distancia, del otro del charco, que no tocó mi corazón pero que no voy a poder olvidar, y que sé que me recuerda. "No sé por que no nos vimos nunca de día, tendríamos que hacerlo" Es una de las últimas frases que le escuche decir, poco tiempo antes que se embarcara a un futuro incierto, antes que su vida por facebook parezca genial, pero que los comentarios que lleguen sean sobre lo difícil que está su situación. Promesas de visita, muchos "Algún día"
Me mantengo ocupada, intento escribir.
Quiero seguir, pero esto es una mierda, me salen palabras de mierda, nada parecido a lo que quiero escribir. Seguramente sea por culpa de mis malas decisiones, seguramente sea por culpa de tato forro hijo de puta haciéndome mierda en dos segundos.
Mejor me voy, mi blog merece mejores palabras que estas. YO merezco mejores palabras que esas. Corrección, merezco mas que palabras

jueves, 31 de julio de 2014

Y aunque alguien me advirtió...

Tenía de todo en la cabeza. Verbos, películas, momentos, humo. Recitales, humo, amores, bombas de humo. Había que explicarle siempre todo,  más de uno odiaba eso, encima siempre se adelantaba, sacaba conclusiones, quería adivinar, como si quisiera probarse un sexto sentido, uno que no tenía, pero deseaba tener.
Vino un recuerdo de golpe, como cuando estás por cruzar y te tocan bocina porque el semáforo no te favorecía. Se vio en un monoambiente sobre avenida de mayo, terminando de ver una de las últimas de Batman, él le explicaba que no era un nuevo Batman,que era como la aparición de Robin. Ella se excusó con u beso, y esa fue la ultima vez que estuvo con él. Pasó tanto tiempo que creyó que había borrado todo eso. A veces se ven y los chistes cómplices no se hacen rogar. Es entre divertido e incómodo.

Se preguntaba cosas sin sentido, cosas que en el fondo se había preguntado siempre, pero ahora se sentía mas cerca de entenderlas. Hay quienes dicen que para obtener resultados distintos, hay que actuar diferente. Ella prefería mantener su esencia, actuar igual hasta encontrar a alguien con quien eso le funcione. ¿Actuar distinto? ¿Dejar de ser ella? Eligió una vez más no cubrirse con ninguna máscara.
Dijo que si tenía que hacerse mierda contra una pared era su elección. Agradeció las advertencias, pero siguió adelante, como los caballos, enceguecida y a toda velocidad.
La pared estaba cerca.
Se acercaba cada vez más.
Corrió.
La pared estaba cerca.
Aceleró el paso.
La pared estab



                                   Chocó.

martes, 22 de julio de 2014

Miedo.

Sentir que ya estuvimos acá, sentir que es una zona conocida. Comenzamos a sospechar que anduvimos en círculos, que nunca avanzamos, que volvemos siempre a cero.Ya conozco este lugar, ya estuve acá, ya pasé por ese árbol 20 veces. Conozco este lugar, a estuve aca, en el miedo, siempre creyendo que los círculos se iban a terminar, siempre con una batalla interna, siempre con una parte de mi diciendo que de nuevo estamos caminando en círculos, y otra parte diciendo que esta vez no, que dejamos de caminar en círulos y que ahora si vamos a avanzar.
Ya esuve aca, en el miedo. Ya salí, ya volví a entrar, lo dejé ganar y le aposté otra vez. No estoy sola, el miedo me acompaña, corre en círculos conmigo, se adelanta unos pasos y se esconde tras algun arbusto para sorprenderme, y logra hacerlo, dejandome sin aliento, por adelantada. El miedo me acompaña, y me arruina, es como una droga, soy adicta a tener miedo, a paralizarme, a apurarme por temor, a fracasar por miedo a fracasar, a no apostar por miedo a perder, pero arriesgarlo todo en la ultima vuelta, cuando la derrota ya es sabida, dando manotazos de ahogado, intentando salvarme, por no querer hundirme una vez mas.

martes, 3 de junio de 2014

Vas a matarme con tu forma de ser.

El chofer pregunta si es cierto que el amor es ciego.
Ellas dos lo analizan. Él sin pensarlo dice que es ciego, sordo, y pelotudo, y ahí ellas le hacen el coro. Desde un costado al fondo, la cuarta voz dice "No, no es ciego, solo es pelotudo, porque ve y no hace caso, no le importa". Sólo ellas dos estuvieron de acuerdo con Ella; el chofer y Él, que va sentado en el asiento del acompañante, dan por terminado el tema. Esto recién empezaba, Ella había tenido una revelación, se había adelantado a los hechos, y había sellado los días venideros. Sabía como eran las cosas, podía ver casi con claridad a que se enfrentaba, y no le importaba, porque quizás esto no era amor, seguramente no lo era, pero desde lejos se notaba que era un sentimiento exactamente igual de pelotudo.
Se fue con Él, que minutos después, entre discusiones ajenas y alcohol en sangre, hacía promesas que nunca iba a poder cumplir, promesas sin prometer, cosas que no iba a recordar cuando se despertara por la tarde. Él no, pero Ella si.
"Me importás". "Podríamos ponernos las pilas". "Me molestaría si estas con otro". Seguro Él no iba a poder mantener nada de eso en el tiempo, y con 'en el tiempo' no nos referimos a años, quizás apenas estemos hablando de horas, de varios cientos de minutos. Probablemente todas esas palabras iban a estar sepultadas, olvidadas, y consumidas por gusanos esa misma tarde, como los cuerpos de aquellos que hace tiempo nos dejaron, que con los años se convirtieron en huesos o cenizas. No le importó, se aferró a esas palabras para sonreír un rato, su situación era -para Ella misma- tan patética, que esas eran la únicas palabras "de amor" que había escuchado en años, aunque eso fuera algo recordado días después.
Era cierto, Ella no había escuchado un 'Te quiero' en 4 años, y ahí estaba él, diciéndoselo, aunque no supiera si debía o no creerselo. Ahí estaba Él, rompiendo un silencio que se había prolongado en el tiempo, un silencio que la había llenado por completo, vaciando antes todo su cuerpo y ocupando así cada rincón. Ella respondió con algo que sonaba casi a súplica: 'No me pelotudees'. Puede haber sonado arrogante, puede haber sonado altanero, descreído. No lo era, era todo lo contrario. Le estaba pidiendo que la cuide, le estaba pidiendo que de verdad la quiera. Se lo pedía porque había sido capaz de decirle 'Yo también'. Se lo pedía porque comenzaba a creer. Se lo pedía porque se sabía vulnerable, sabía que Él había descubierto parte de su esencia, y quería cuanto antes pedir piedad, suponiendo que en el peor de los casos, Él no sería capaz de ensañarse con la bondad que dijo encontrar en Ella, y que iba a irse antes de lastimarla. Se lo pidió mientras le decía que no creía en nadie. Él le respondió 'Y que hago para que me creas?'.
El sol de la tarde los sorprendió por la ventana. La vida volvió a ser igual que en el día anterior. O tal vez jamás volviera a ser como antes...

lunes, 19 de mayo de 2014

Get on your dancing shoes.

Hace un tiempo, en la tv escuche a alguien decir que el mundo se divide entre las personas q aman y las que son amadas. Si eso fuera cierto, yo ya entendí todo.
Dicen que cada uno de los integrantes de esos dos grupos es feliz siendo quien es, estando del lado que está. Yo digo que son grupos totalmente compatibles entre si, y que, por cierto, la incompatibilidad se da cuando dos de una misma fila quieren bailar al compás. Se ponen frente a frente y empiezan a bailar como hicieron toda la vida. Los que aman bailan para la derecha, los que son amados, para la izquierda.
Dos que aman se enfrentan, hacen la reverencia inicial, que es universal, independientemente de que grupo sea el tuyo. Se entienden perfecto, giran en sus lugares, porque así comienza el baile, y de repente algo sale mal. ¡ESTÁN YENDO LOS DOS EN DISTINTA DIRECCIÓN! Claro, es lógico, los dos son del grupo que ama, van cada uno para su derecha, se alejan uno del otro cada vez mas.
Cuando uno que ama y uno que es amado deciden bailar, las cosas son algo diferentes. El que ama da un paso a su derecha, el que es amado a su izquierda, y así se puede ver como ambos van en la misma dirección, porque mi derecha es tu izquierda, tu izquierda es mi derecha, y así ambos vamos mirando para adelante, como en esos tangos.
No se en que momento de la vida nos asignan un grupo, o si lo elegimos. ¿Habrá un capitán como cuando jugabas al quemado en la escuela y alguien se encargaba de elegir? (yo siempre era de las últimas, nunca tuve destreza deportiva, aunque a veces me destacaba atajando, tirando la pelota para afuera de un sopapo. ¿Casualidad? No creo.
Sigamos. Después de escuchar esa teoría de la división de grupos entendí que, de ser cierta, estoy en el grupo de los que aman. El problema es que los de mi grupo soñamos con encontrar alguien de nuestras mismas características, alguien que SABEMOS que es de nuestro bando, alguien que -desafortunadamente-  también baila para la derecha.
La vida nos pone una y otra vez frente a los del otro bando, y bailamos, pero la vida es puta, y nos va poniendo canciones cortas. Cuando se terminan el del otro grupo se va, porque no entiende que aún hay más canciones. Y así elegimos otro compañero, hasta dar con el nuestro.
Una vez, hace muy poco, bailé con alguien de mi grupo, mas bien debería decir que intentamos bailar. Los dos sabíamos que estábamos en la misma fila, pero nos corrimos a un costado de la pista para intentarlo. Fue lindo vernos intentarlo, fue lindo ver como nos equivocábamos tratando de bailar para el mismo lado. Creo que él lo hubiera intentando mas tiempo, porque creía que lo estábamos logrando, creía que de a poco el baile iba a salirnos y que íbamos a poder dar una presentación frente a nuestros amigos, como hacen todos los que bailan bien. Yo en cambio me di cuenta después del giro, en el momento que nos tomamos de las manos, que no iba a funcionar, lo intenté porque tenia fe de que yo podía aprender, si el podía, yo podía también, podía por el, y podía por mi. No pude, y me escapé cuando terminó la canción, como hacen los del grupo de los que son amados. Se escapan.
Cuando se juntan dos de los que son amados, sale un baile peculiar, diferente a los que conocemos. Ellos tienen una particularidad: PUEDEN BAILAR SIN MIRARSE A LOS OJOS. Así es como se toman de las manos, y enseguida uno de ellos da un giro de 180 grados.  Ambos van para sus respectivas izquierdas, pero también avanzan en la misma dirección, porque ella está delante de él, de espaldas, y ahora su izquierda es también la izquierda de el. Hay quienes se aguantan ese baile toda la vida, quienes son felices bailando sin ver en los ojos del otro su alma. Los del otro grupo miran con recelo, no entienden como es que pueden bailar sin ver el alma del otro, sin conocer detalles profundos que solo se saben cuando el otro habla mirándote a los ojos, mirándote desde el alma. Los del grupo derecho murmuran por lo bajo, dicen que no les gustó el ensayo de ese baile, que ella tiene me estar frente a el, y no de espaldas, que ese baile esta mal, que las cosas no son así. Lo cierto es que en el fondo envidian un poco la versatilidad del grupo izquierdo, la facilidad con la que (al menos un rato) se entienden entre si. Quisieran ser del otro bando, que parecen ser la banda principal del festival, mientras que los del la derecha se sienten teloneros o menos que eso. Quieren ser principales, quieren poder bailar un rato mas, quieren poder bailar entre ellos.
No pueden. Dos que aman nunca bailan al compás, se entienden pero no compatibilizan. Ella quiere alguien que decida, el quiere dejarla decidir. Se hacen los mimos que en realidad quieren recibir de uno del otro bando, y es así como terminan por cansarse, sin dejar de sentir culpa, ya que pocas veces pueden encontrarse en el mismo baile, pocas veces pueden siquiera intentar bailar juntos, y cuando encontraron lo que buscaban, lo dejaron ir. Se dejaron ir.

martes, 13 de mayo de 2014

Sacoa

Antes, en el pasado, eramos capaces de soportarlo todo sin sentir erosión alguna. Ahora el más mínimo estímulo puede causarnos una explosión que a veces es digna de una bomba nuclear.
Sí, soportábamos todo, pero lo de la erosión no era cierto, cierto era que no nos dábamos cuenta de lo que pasaba en nosotros, era como estar ciegos, y en el fondo siempre es así cuando de relaciones se trata; alguna magia extraña nos mantiene ciegos caminando por la vida, contra viento y marea, contra todo pronóstico. Hasta que ya no, al final resultó que soportar no nos hacía mas fuertes, aguantar no nos reconfortaba, no ganábamos estrellitas por cada misión cumplida, ni recibíamos reconocimiento "al que tiene mas aguante"
¿Cuantas cosas admitimos? ¿De cuantas cosas nos hicimos cargo por un abrazo? ¿Cuantas mochilas ajenas nos cargamos con tal de no cargar la propia? Soportamos de todo, aguantamos de todo, y el tiempo nos partió la espalda en dos. Hoy una pluma nos toca el nervio sin tener que esforzarse, y sin darnos cuenta llega esa explosión, nos hace saltar, como quien dice, como leche hervida. Todo por habernos cargado peso ajeno en el pasado, por haber soportado creyendo que el tiempo nos iba a cambiar las estrellitas ganadas por el premio que queríamos.
Esto no es un Sacoa,  no hay tickets después de haber peleado en cada máquina, no hay un centro de canje. No tenemos nada a favor para cambiar por un abrazo. Al final apostamos todo sin ver que a lo a lo único que teníamos que apostar era a nosotros mismos, por que era la única forma de ganar.
¿Será que aun estamos a tiempo todos de avanzar, de darnos cuenta? ¿Será que al darnos cuenta lo llegamos a cambiar? ¿Será que de aquí en mas nos haremos cargo del peso propio y no del ajeno, y aprenderemos a soportar la levedad que nos entregaba el otro? ¿O nos retiraremos con una mano atrás y otra adelante, pero la frente en alta, sabiendo que hicimos lo correcto por nosotros mismos? No es cuestión de decir que dimos todo.. ¿ Por que deberíamos dar todo? ¿Cual es nuestro beneficio? No es cuestión de darlo todo, es cuestión de dar lo suficiente, de hacer lo necesario, lo pertinente.
Quizas mañana cambie de opinión y quiera darlo todo, entonces esta es mi memoria del momento, mi recuerdo para no volver a cometer los viejos errores o para al menos recordar que hubo momentos de lucidez.
De nuevo, de cero, sin memoria, sin recuerdos, pero con un historial previo, que nos permita saber que pozos son los que nuestro auto puede aguantar, y cuantos más antes que sea necesario cambiarlo

Me miraste, te reíste me preguntaste que carajo dije...

Recién el jueves volví a fumar después de la operación. 20 días después aún hay partes dormidas. Es como si la mitad del cigarrillo la sostuviese otra boca, otra boca que no es mía. Puede decirse que no tengo control sobre una parte de mi, pero eso ya era así desde antes de operarme, hay que buscar otro nombre, otra forma de describir la sensación
Me operé finalmente el 23 de abril, pasaron 18 días y todavía tengo el labio dormido y casi la totalidad de lo que recubre mi mentón. Parece una exageración, pero no recuerdo como es un beso. Me besaron luego de haberme operado, pero no es lo mismo si la mitad de mi boca no puede ser parte. 
Todavía me miro al espejo buscando coincidencias y diferencias, todavía trato de reconocerme, aun sabiendo que soy yo misma. Todavía me pregunto en cuanto cambiará todo ahora, y si es que cambiará. Quiero volver a sentir la totalidad de mi cara, quiero poder besar, y aunque a muchos les suene extraño, quiero poder volver a morder un hombro, sin sentir que no estoy mordiendo en realidad.
"Te acercaste, me reí y te mordí" (8)

domingo, 11 de mayo de 2014

El sonido del horror

Se paralizó. Entró embalada, con las ideas mas claras que nunca, todo tenia sentido. Iba a decirle todo, sólo porque en el fondo tenia esperanzas de que él aun recordara cómo llegar a esa parte de ella. Entró apurada, las ideas le hacían ruido en los bolsillos por culpa del amontonamiento y la velocidad. De golpe perdió todo. No supo más que decir, ni cómo hacerlo; ese escalofrío le había robado todo.
Sintió que él no había estado ahí cuando ella mas lo necesitaba, sintió que le había fallado la última persona que podía fallarle. Luego lo supo. No lo necesitaba. Las personas a las que necesitaba estuvieron, fueron parte y la acompañaron. Él brilló por su ausencia. No lo necesitaba ahí en ese momento, podía atravesar esa situación sin él, y lo hizo, pero saber eso lo complicaba todo. Significaba que a pesar de no necesitarlo, de poder sin él, lo quería ahí. Significaba que no se trataba de una necesidad, si no de una elección. Lo elegía a pesar de poder sin él, lo elegía a pesar de poder sola. Lo elegía aún sabiendo que él significa problemas, dolores de cabeza, platos rotos. Él sonaba en su cabeza como un plato de porcelana blanca con detalles azules estallando contra la pared. Su risa, sus palabras siempre ácidas, todo eso sonaba como uñas en una pizarra. Era un sonido espantoso. Él era el sonido del horror. Él había sido el horror personificado. A veces se lo recordaba, un poco por inercia y costumbre, otro poco por placer.
El era el horror que ella siempre elegía, la película de miedo que siempre la sorprendía en la misma parte, aún cuando ya sabia que la puerta iba a cerrarse sola. Él era lo que ella elegía siempre, aún después de haber sabido que no lo elegía por necesidad, si no por placer. No lo necesitaba, lo quería. Lo volvía a elegir a pesar de todo.
Ya no. Ya no mas.

martes, 22 de abril de 2014

Ansias

Me preguntan varias veces si estoy nerviosa, y desconfian cuando respondo que no. Es cierto, no estoy nerviosa, estoy ansiosa, apurada, no se. La operación llega (si no hay imprevistos)  en poco mas de 24 horas, en un día y medio, y yo solo pienso en que no voy a estar segura hasta que me esten anestesiando. Es que mi obra social no se caracteriza por ser la mejor, ni la mas eficiente, pero a pesar de ciertas vueltas que me dieron, no puedo quejarme, o no puedo quejarme mucho.
No tengo miedo, no estoy asustada. Nunca me operaron de nada, mas que un tratamiento de conducto, y ahora esta llegando. Temía mas que todo a la anestesia, a no despertarme, a morirme y no enterarme, pero  ya nisiquiera eso. Ahora mi mayor temor es que haya otro imprevisto, demoras, aplazos.
Esta operación no tiene ningun tipo de cargo, la obra social me reconoce todo, pero a pesar de no tener cargo, tendrá un costo para mi. Prometí donaciones, y prometí que si me opero el dia pactado, la mitad de mi pelo dejará de ser violeta. Voy a envejecer de golpe, voy a adultecerme, y todo por una mentoplastia que estaba deseando desde hace mas de 6 años y que finalmente parece estar golpeando a mi puerta, o mas bien respondiendo a mi llamado.
Quizás en mi próxima entrada les escriba una persona con mentón. Eso espero, una persona con mentón y feliz por los resultados.

martes, 15 de abril de 2014

No sos vos.

Quiero abrazarlo. Es quizás la primera vez que siento esto en la vida. Me siento mal por el, pero no le tengo lástima. No siento lástima hacia él, aunque si a la situación, e incluso un poco hacia mi misma. Siento lástima por mi, xq él era lo mas cercano a lo que siempre dije que quería. Lo mas cercano o exactamente eso. No se lidiar con lo que quiero tener. Si no me causa dolor o me pone a pensar no me sirve.
Ese 28 lo supe, supe que no estaba bien, que me había equivocado, pero lo empeoré todo dejando que la situación avance, peor  aún, hacienola avanzar yo misma.  Dije que le quería dar una oportunidad, que se la merecía. Hoy supe que en realidad no fui tan buena, sino mas bien egoísta.  Quería darme yo la oportunidad, necesitaba intentarlo, para no decir en un futuro que nunca me pasaba nada bueno, no quería tener que decir que cuando llegó lo que tanto buscaba yo mire para un costado. Realmente lo intente, pero no lo intente por el, lo intente por mi, incluso tomé como señal esa patente que vi mientras caminaba delante de él, una patente que gritaba LYG.
Hoy se que él se involucró mas de lo que quisiéramos, el no quería involucrarse tanto, yo no quería que lo hiciera hasta que no lo estuviera yo. Ojalá encuentre lo que tanto busca, lo que necesita, ojalá lo sepa aprovechar, y ojalá le funcione. De verdad le deseo el bien, y estoy casi totalmente segura de que este deseo es desinteresado, esta vez si que no hay beneficio para mi, solo quiero que después de tres desaciertos seguidos, venga su ficha ganadora, que después de haber perdido conmigo, y con sus dos ex, algo bueno le llegue, y volvamos a confiarnos esas cosas, como hacíamos hace 4 meses atrás.
Realmente lo intenté, incluso a veces contra mi voluntad, queriendo hacer funcionar algo que nos hiciera bien a los dos, queriendo darnos lo que los dos buscamos y merecemos. Dicen que las mujeres somos tan jodidas que cuando encontramos el príncipe azul, no es del tono de azul que queríamos, y quizás tengan razón, quizás de verdad sea así. dicen también que hay que tener cuidado con lo que deseamos por que se nos puede cumplir. Me duele decir que tuve a mi lado todo lo que quiero desde que tengo uso de razón o al menos desde hace diez años, y que cuando lo tuve necesite opacarlo de algún modo. Como no logre opacarlo, lo abandone. Me hubiera gustado haber podido hacerlo durar, haber podido intentarlo mas, haberme convencido, pero no me salió, no se dio, y dudo que haya para mi algo mejor, y se que en un tiempo me voy a arrepentir, pero no me puedo permitir seguir siendo egoísta y quitarle la posibilidad de tener lo que e verdad merece, que no soy yo. Merece mas, merece alguien que no de lugar a dudas. Nosotros somos un espejo el uno del otro, y yo no estoy dispuesta a asumir el control, necesito que las riendas al principio las tenga el otro, sentirme segura del viaje que voy a emprender. No fue así. No se dio.
Te quiero, pero nunca te lo dije por que no te quiero así, y no quise confundirte mas.
No sos vos, soy yo.

domingo, 23 de marzo de 2014

Loud Like Love Tour. Una gira después del ayer.

Tanto orgullo, que quisiera llorar. Tantas palabras calladas, que  siento sobre mi pecho esos Trenes, camiones y tractores que una vez en el pasto y contra un árbol decían que yo siempre te iba a gustar.
Todo lo que se, o lo que considero, son palabras jamás dichas frente a frente. Nunca nos blanqueamos nada, ni vos, ni él, ni yo, y eso es lo peor, saber que no me hago cargo, y hacerme la desentendida de mi propia situación. No puedo obligarte a ser claro si no nace de vos, ni puedo obligarlo a él a admitir todo si no puede tomar la decisión. Pero puedo enfrentarme a mi misma y ser yo quien se haga cargo de las palabras que no decimos. Puedo decírtelas, puedo decirle a él que no. Puedo pedírtelo, puedo por un rato ponerme del lado que nunca estuve, que nunca me gustó ocupar. Puedo hacerlo y ponerle fin a 1/3 de la situación que actualmente no me deja dormir en paz. Puedo porque es una cuestión de capacidad, de coraje, de valentía. Puedo.
Pero no lo hago. Me quedo lamentando haber perdido con vos el orgullo en cuotas, y no haber apostado nunca bien, haber dejado partes de orgullo regadas por mil fechas diciendo nimiedades, y nunca haberlo abandonado del todo pudiendo ganar o empezar de cero con los bolsillos vacíos pero sabiendo que lo intenté, que de una vez abandoné todo el orgullo y te pedí que...

Un espejo de mi, pero sin vodka (y mas consciente), me pregunta si aún me siento igual que en la entrada que cuento que esta vida me parece un recital (Ésta), si todavía siento que estoy ahí adentro. Le dije que no, pero no porque haya mejorado. Le dije que siento que estoy en un recital de la misma banda, pero una gira después, un CD después, 30 recitales alrededor del mundo después. Otro CD, otras canciones, más o menos metáforas, menos poesía. Canciones con la misma esencia, madurada. Otro recital de a misma banda, un cd después, El mismo cantante, mil vidas después. Ella compara su historia con partidos de futbol, porque es algo que le gusta. Yo disfruto del rock, del ruido, de las baterías, el cuero, esa violencia poética que genera el rock, y por eso mi vida quizás nunca deje de ser un concierto de rock. Sólo espero que no sea ESTE concierto por siempre.

jueves, 6 de marzo de 2014

Construcción, Destruccion

Tucumán y Deheza, alguien derrumbó parte del cementerio en el que fui enterrada hace casi 4 años, y construye ahora sobre él. Construyen sobre los escombros de algún amor, o de más de uno, sobre piedras de dolor, cómo quien no sabe que su casa está sobre un antiguo cementerio indio, y por las noches oye voces sin saber en realidad que son.
Tucumán y Deheza, alguien tapió las puertas de aquel lugar en el que mi vida frenó; nadie entra, nadie sale. Creí que ahora todo seria mejor, cómo cuando pusieron rejas en esa esquina de De La Serna y O'higgins en la que yo esperaba un colectivo hace unos 7 años, unas rejas que me libraron del peso de esa relación. Pero nada me asegura que esta vez sea igual. ¿Cómo saber si esto ayuda? Si todavía no puedo determinar si estoy en la vereda de enfrente tomando fotos de la construcción, o si veo los ladrilos desde adentro, apilandose sobre mí, cortandome la respiración, dejandome inmóvil, de nuevo enterrada en el antiguo cementerio indio

domingo, 2 de marzo de 2014

Medio litro de Caiprinha encima, y "Descubriendo el país de Nunca Jamás" en TV

No se en que momento me volví tan fría, tengo una compañera que cuando llega te saluda con un beso en el cachete, pero de verdad te da un beso, no te pone el cachete sobre el tuyo. Me dan ganas de limpiarme la cara. Era así de chica, cuando los saludos me daban asco, y no compartía tenedores
, ni vaso NI PLATOS. Era lo que comúnmente se decía "asquerosa", que no tiene el mismo significado que le damos hoy.
No se en que etapa de mi vida estoy, ni en que etapa de mi vida debería estar, sólo sé que nada sé. dijo alguien una vez, y acá me ven, sabiendo lo mismo, o quizás menos aún. Siempre al revés, siempre a contramano, siempre siendo lo que no tengo que ser, a destiempo, tarde o muy temprano, descolocada. Siempre quiero poder ser yo, mostrarme como soy, y sin embargo ahora solo puedo ocultarme en mi antítesis. O quizás ambas conviven en mi, quizás soy demostrativa y también fría,  pero no me s ubicar, no se cuando acomodar cada versión de mi. Esto ebria y entonces SÉ que yo sé cuando acomodar cada versión de mi,pero algo impide hacerlo. Esta sería mi oportunidad para ser yo misma, mi versión demostrativa, sin embargo adopté mi otra forma, soy mi otra yo.
Quizás nunca nadie me complete nunca como me completaron Alejandro y Dario, quizás sea hora de completarme yo misma para avanzar. "Supongo que todo es culpa del cocodrilo con el reloj, el tiempo nos persigue para comernos, ¿No es verdad?'